El Museo de Bellas Artes de Houston es el Destino Final de la Más Amplia Muestra del Arte Mexicano Moderno en los Últimos 70 Años

Paint the Revolution: Mexican Modernism, 1910-1950 presenta 175 obras que proporcionan un amplio contexto para comprender la historia del arte moderno en México

 

HOUSTON, 6 de Julio, 2017 – Este verano, Museum of Fine Arts, Houston, MFAH (Museo de Bellas Artes de Houston) presenta Paint the Revolution: Mexican Modernism, 1910-1950 (Pintando la Revolución: Modernismo Mexicano, 1910-1950), una exposición que muestra el desarrollo del arte moderno en México y las fuerzas sociales, políticas y culturales que lo impulsaron a lo largo de casi medio siglo. Con aproximadamente 175 obras en exhibición – incluyendo cuadros de caballete, murales portátiles a gran escala y fragmentos de murales, serigrafías, fotografías, libros, periódicos y folletos – Paint the Revolution no tiene precedentes por su amplitud y la variedad de materiales visuales que se presentan. Organizada por Philadelphia Museum of Art  (Museo de Arte de Filadelfia) y el Museo del Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México, la exposición estará abierta en Houston del 25 de junio al 1 de octubre de 2017, después de presentaciones en las sedes de cada organizador.

La exposición más completa del arte mexicano moderno exhibida en los Estados Unidos en más de 70 años, Paint the Revolution presenta obras maestras de figuras tan conocidas como Frida Kahlo, José Clemente Orozco, Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros, así como de importantes contemporáneos como el Dr. Atl (Gerardo Murillo), Manuel Álvarez Bravo, Miguel Covarrubias, Alfredo Ramos Martínez, Carlos Mérida y Roberto Montenegro, entre otros. Además, tres murales históricos de “los tres grandes” -Orozco, Rivera y Siqueiros- son recreados digitalmente y proyectados en las galerías.

“Mientras algunos de los artistas presentados en Paint the Revolution pueden ser conocidos para los visitantes, muchos de los nombres e imágenes serán nuevos para el público de Houston. Agradecemos a nuestros colegas del Museo de Arte de Filadelfia y del Museo del Palacio de Bellas Artes por hacer posible esta exposición y estamos encantados de ofrecer a los visitantes la oportunidad de examinar de primera mano el surgimiento de México como un centro de arte moderno”, dijo Gary Tinterow, director del Museo de Bellas Artes de Houston.


“Los estudiosos han comprendido desde hace mucho tiempo a Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros como las fuerzas motrices del muralismo y de las transformaciones que surgían en el arte mexicano después de la revolución”, agregó Mari Carmen Ramírez, Curadora Wortham del Arte Latinoamericano en el MFAH y la curadora organizadora de la exposición en Houston. “Paint the Revolution, sin embargo, expone al público a las formas de expresión menos conocidas – desde grabado a fotografía – empleadas por una amplia gama de artistas mexicanos, quienes reaccionaron ante los cambios sociales y políticos en México durante la primera mitad del siglo XX.”

“Bank of America está encantado de patrocinar y ayudar a traer Paint the Revolution a Houston”, dijo Hong Ogle, presidente del Bank of America en Houston. “Compartimos con el MFAH su misión de hacer el arte accesible para todos. ¡Qué mejor manera de atraer a personas de todos los orígenes que con estas obras maestras de algunos de los artistas más aclamados de México! Creemos que el arte importa. Las artes ayudan a las personas a conectarse entre sí a través de las culturas. Esta exposición seguramente será una parte interesante en la rica y diversa escena artística de Houston.”

Descripción de la exposición
Enfocada en 40 años de producción artística a través de una amplia variedad de medios, Paint the Revolution sigue una línea cronológica, proporcionando una comprensión en profundidad de los factores que modelaron el desarrollo del arte moderno en México durante un período de agitación política y social.

Modernismo y “mexicanidad”
La exposición se abre con un grupo de obras creadas en la Ciudad de México durante la década revolucionaria que comienza en 1910. Reconociendo los movimientos artísticos internacionales como el Impresionismo, el Simbolismo y el Cubismo, los artistas de aquella época estaban cada vez más interesados ​​en articular en sus trabajos una estética distintivamente mexicana, conocida como  la “mexicanidad”. Pinturas como La Ofrenda de Saturnino Herrán (1913), con un cargamento de caléndulas anaranjadas en su camino al mercado de ofrendas el Día de los Muertos, reflejan el deseo de infundir el arte con símbolos de identidad nacional y tradiciones únicas de México.

Pintando la Revolución
El contexto en el que trabajaron los artistas mexicanos tuvo un giro radical en los años veinte del siglo XX. Un nuevo gobierno, dirigido por el presidente Álvaro Obregón, buscaba la unificación de los ciudadanos a través de la educación pública y las artes, favoreciendo el medio de la pintura mural en particular por sus cualidades arquitectónicas, monumentales y comunales. Las obras clave de la exposición se complementan con representaciones digitales a gran escala de tres murales públicos históricos: Ballad of the Agrarian and Proletarian Revolution (Balada de la Revolución Agraria y Proletaria) (1928-29) de Rivera, que está en la Secretaría de Educación de la Ciudad de México; Epic of American Civilization (La Epopeya de la Civilización Americana) (1939-40) de Orozco, que está en Dartmouth College en Hannover, New Hampshire; y Portrait of the Bourgeoisie (Retrato de la Burguesía) (1939-40) de Siqueiros, pintado para la sede del sindicato de electricistas en la Ciudad de México.

La exposición también destaca el esfuerzo del Ministerio de Educación por democratizar la cultura, que fue liderado por el pintor Adolfo Best Maugard (1891-1964), quien estableció un sistema de dibujo para su uso en escuelas primarias de la Ciudad de México. La influencia de Maugard se refleja en las obras de artistas como Abraham Ángel (1905-1924), Julio Castellanos (1905-1947) y Rufino Tamayo (1898-1991), que se comprometieron con este proyecto educativo a una temprana edad. Asimismo, se presentan las obras creadas por jóvenes modernistas como Ramón Alva de la Canal (1892-1985), Manuel Rodríguez Lozano (1896-1971) y Leopoldo Méndez (1902-1969), que estudiaron en las Escuelas de Pintura al Aire Libre.

En la Ciudad
Simultáneamente, en la década de 1920, surgieron dos grupos de artistas de vanguardia: los Estridentistas y los Contemporáneos. Atentos a las tendencias internacionales de la pintura, estos grupos rechazaron temas históricos y tradicionales a favor de temas y escenas cosmopolitas de la vida moderna cotidiana. Imágenes de ciudades, fábricas y trenes de Juan O’Gorman (1905-1982) y Rufino Tamayo; escenas de café de Ramón Alva de la Canal; y una selección de fotografías de Emilio Amero (1901-1976), Manuel Álvarez Bravo (1902-2002) y Augustín Jiménez (1901-1974), entre otros, reflejan este enfoque urbano.

Pintando América
En los años veinte y treinta, un mercado emergente para el arte mexicano en los Estados Unidos atrajo a pintores como Frida Kahlo, José Clemente Orozco y Diego Rivera hacia el norte. Esta sección de la exposición examina las obras creadas por estos prominentes artistas durante sus estancias de varios años en los Estados Unidos. A menudo dramatizando la relación hispana y anglo-americana, estos artistas utilizaron las imágenes de ambos países para contar una narración completa de la historia del continente. Destaca el Autorretrato en la Frontera entre México y los Estados Unidos de Kahlo (1932); y Vendedoras de Cerámica de Alfredo Ramos Martínez (1934), con representaciones de mujeres mexicanas dibujadas directamente sobre la columna de belleza de Los Angeles Times.

En tiempos de guerra
Finalmente, la exposición explora el resurgimiento del arte político y socialmente cargado desde mediados de la década de 1930 hasta la década de 1950, ya que tanto los eventos nacionales como los internacionales continuaban influyendo en la cultura mexicana. A medida que la política mexicana tomó un giro socialista, el final de la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial llevaron a varios artistas europeos exiliados a México. Las obras de esta sección incluyen Guerra (1939) de Siqueiros, pintada por el artista tras su regreso de España, donde luchó contra los fascistas; y una selección de obras de artistas exiliados del movimiento surrealista como Wolfgang Paalen y Alice Rahon.

Publicación
Paint the Revolution: Mexican Modernism, 1910–1950 está acompañada por un catálogo completamente ilustrado, disponible en inglés y español. Publicado en conjunto con el Museo de Arte de Filadelfia y el Museo del Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México, el volumen presenta una gran cantidad de nuevas investigaciones en 14 ensayos de académicos mexicanos y estadounidenses sobre pintura mural y de caballete, grabado, fotografía, cine, arquitectura, diversos grupos de artistas y la participación del Estado mexicano en la cultura durante este período.